Se nos presenta un tema amplísimo y con muchas posibiblidades, yo sigo en mi linea, me he desplazado hasta un colegio sevillano donde había unas jornadas de multiculturalidad e interculturalidad, y he hecho una entrevista a un tutor para conocer su punto de vista en esta realidad.
Antonio Guzmán: tutor de quinto curso de educación Primaria.
Como ha dicho el director, el centro tiene interculturalidad o multiculturalidad, pero no siempre ha sido así, ¿desde hace cuanto tiempo aproximadamente se viene manifestando?
“Yo he estado en etapas diferentes, pero desde el año en que llegué (1997) fue algo que llamaba ya la atención, que había niños de todos los países del mundo. Porque ahora es algo que ya está más o menos extendido por todos los centros pero en aquel tiempo no tanto. Y ahora es un centro que reflejaba bastante bien una multiculturalidad bastante avanzada.”
¿Cómo se enfrenta a esa realidad? ¿Era una experiencia nueva o llevaba muchos años como docente y sabía enfrentar esa realidad?
“Era mi primer año de trabajo, con las oposiciones recién aprobadas; pero bueno, enfrentarme a eso tampoco me supuso nada que no se pudiese afrontar. Con la ayuda claro, de la gente que ya estaba. Porque tanto a nivel de compañeros en el centro, como a nivel de AMPA están todos en la línea de trabajar en ese sentido. Entonces fue fácil, llegar y adaptarse a lo que se estaba haciendo y ahí aportar tu pequeño grano de arena.”
¿En qué consistía ese trabajo?
“Que yo recuerde, en esos primeros años eran sobre todo alumnos árabes, más tarde llegaron de Sudamérica, y por las tardes había talleres para estos niños.”
¿Para estos sólo o en general?
“Para todos en general pero para ellos recuerdo que había clases de español para que se adaptasen lo más rápidamente posible al centro.
Y luego en nuestro trabajo diario del aula, pues intentar sacarle partido a esa riqueza multicultural que tenemos. Tanto que ellos se fuesen impregnando de nuestra cultura que tenemos aquí, como que nosotros ir sacando aspectos de la de ellos e incluirlo en la medida de lo posible en la dinámica normal de la clase.”
Pero eso nos comenta que era ante, en sus inicios, ¿y ahora?
“Ahora más de lo mismo, porque si te estoy hablado de los orígenes donde estábamos todos un poco perdidos. Pues hoy a parte de ese trabajo de aula que ya se ha integrado. Existe el aula de compensatoria que es donde se trabajan más estas cosas. Se programan actividades como las jornadas de interculturalidad. Al margen de muchas otras, que a diferencia de la de hoy, no tienen mucha trascendencia dentro de la comunidad educativa pero que se hacen en el día a día de la clase pero lamentablemente no transcienden como debieran.”
¿Ves que hay respeto entre los alumnos o hay dificultades para que convivan?
“No, porque tanto por el perfil de padres que tenemos en el centro como por el perfil de profesores es algo que se les trata de imbuir a los alumnos.
Yo tengo a los mayores y cuando llegan a mi ese bagaje ya lo traen. Entonces yo veo que los niños, digamos, de aquí de Sevilla, siempre hacen grandes esfuerzos, muchas veces más que los otros para intentar que estos niños no se sientan mal. Los niños que llevan aquí desde cursos menores ya están muy integrados, pero los que llegan más grandes es que les cuesta más trabajo. Ellos, los de Sevilla, intentan desde un primer momento, también un poco alentados por nosotros, pues integrarlos. Los intentamos poner en el punto de vista del otro. Que ellos intenten comprender lo que sentirían si ellos mismos se viesen en esas circunstancias: en un colegio, con una clase nueva, con un idioma nuevo, con un montón de gente alrededor... pues entonces lo intentamos y me consta que lo hacen. Pero que muchas veces, ellos mismos, nuestros niños de aquí de Sevilla se sienten defraudados con las respuestas que le dan los otros. Porque no encuentran el afecto y el cariño que ellos le dan. Porque claro, van a buscar a los otros para incluirlos en juegos, para incluirlos en grupos... y te vienen con respuestas de: no le caemos bien, no quieren estar con nosotros...”
Y eso es la impresión que tienen los niños pero ¿en realidad es cierta esa impresión?
“No lo se. Porque los que realmente manifiestan esas problemáticas son niños que acaban de llegar y tampoco tienen el dominio del idioma, entonces tampoco saben. Y tu tampoco puedes llegar a entender realmente lo que les ocurre porque tu los ves, si tienen caras de agobiados, ves también lo que les gusta pero no te puedes comunicar bien con ellos. Porque lo que hacemos es intuir no somos capaces de hablar bien con ellos.”
Y ante la llegada de un niño nuevo, ¿cómo se actúa? Tiene que ser a principio de curso o pueden incorporarse en cualquier momento.
“Depende ya de la disponibilidad de matrícula del centro, normalmente a principio de curso pero también ha habido casos que han llegado empezado el curso y es más complicado ese proceso.”
Por lo que yo tengo entendido este colegio es en cierta forma una referencia, porque la realidad que aquí se vive no es común. Hace cualquier tipo de colaboración o ayuda a otros centros?
No sabría decirte en ese sentido. No hay ningún tipo de relación establecida formalmente con otros centros.
Cree ¿qué es suficiente todo lo que hacen? ¿Considera que sus esfuerzos dan fruto o por el contrario no resalta nada?
“Hay de todo, los frutos son evidentes cuando los consigues, y la verdad es que te satisfacen cuando observas a niños que llegaron hace unos años y recuerdas como llegaron y ahora los ves totalmente integrados en la dinámica del grupo, siendo muy aceptados y participando activamente.
Y en otros casos es un poco más frustrantes porque ves que es el mismo trabajo, la misma entrega y que no dan los mismos resultados.”
Hay niños de otras culturas, por lo que tienen que hablar otros idiomas, aquí se respeta el idioma? Bueno se respeta no, por supuesto que se respetan pero ellos practican el otro idioma?
“Pues a la hora de hacer actividades se intenta que se hagan cosas en su idioma. Yo te puedo comentar que en mi caso concreto, reconociendo que mi clase es un poco especial porque tenemos niños alemanes e ingleses, que ya de antemano estamos practicando el alemán y el inglés. (Pero ¿usted es experto en alemán o en inglés? Yo soy experto en francés, ni en una cosa ni en otra. ) Y además tenemos los niños inmigrantes. Y ¿la clase de cuantos niños es? De 25, de ellos cuatro son marroquíes, dos de Turquía y dos de Egipto. Entonces intentamos no solo potenciar el alemán y el inglés sino que además lo integramos en el trabajo, por ejemplo educación artística y conocimiento del medio son las áreas donde más salen frases en esos idiomas, que ellos pongan ejemplos, que ellos cuenten, viene gente también al tercer ciclo de primaria una ONG a trabajar con ellos sistemas interculturales una vez al mes. Que nos lo avisan con antelación hacemos un pequeño trabajo previo en el que ellos intentan por un día darle un poco más de protagonismo por un día a este tipo de alumnado.
Además incluso se programan actividades muchas veces con otros cursos del centro, para que los niños mayores, por ejemplo estos árabes, les lean en su lengua materna a otros más pequeños. A veces nos cuesta trabajo porque ellos mismos son los que no quieren pero se intenta. Ellos parecen que se sienten como moneda de cambio, por poderlo decir de una manera.
Por ejemplo en mi clase de este año se ha incorporado una niña árabe que apenas habla ni se comunica pero gracias a otra niña también árabe que habla el español perfectamente intento comunicarme, que la otra haga de enlace pero me cuesta la propia vida.
Y con este ejemplo, ¿con esta niña que se hace? ¿Todo va en su idioma o todo va en el idioma nuevo?
“Todo en el idioma nuevo. Pero no lleva el ritmo de la clase ella va a una hora a educación compensatoria. Por la mañana en el aula de compensatoria y todo lo que es idioma se le trabaja desde ahí. Ella ha empezado leyendo con un método de niños de primero.
Pero con este tipo de niños todo eso queda en un segundo plano, lo primero que nos planteamos es la integración en el grupo y que participe en lo que hacemos. Después ya vendrá todo lo demás, una vez que esté integrada y que pueda trabajar con los compañeros. Yo que trabajo también la educación física, es ahí donde intento plantearles muchos trabajos en grupos y demás.”
Bueno y ¿con la religión qué hacemos? ¿tienen una clase especial de religión o no? Y ¿Cómo se afronta eso si es que sí?
“Pues eso es un tema que aquí en el colegio no ha planteado nunca ningún dtipo de problema. Ellos hacen el Ramadam, por ejemplo, con toda naturalidad, me comentan lo que están haciendo y explicamos en algunas asignaturas algo sobre dicho tema. Pero a ellos, por norma general no les gusta hablar de ese tema, no les gusta sentirse diferentes o llamar la atención en ese sentido. Yo les he hablado más con ellos a nivel particular y luego, pues si ha salido el comentario sí lo hemos hablado en la clase pero sin profundizar mucho en el tema.”
¿Ellos se sientan con quien quieren o la distribución del aula es de una manera concreta?
“En principio yo siempre les doy libertad para que ellos se sienten donde quieren pero no sólo a ellos sino a todo el grupo. Así están integrados: unas veces se sientan con unos y otras con otros. Me gusta mucho que se cambien de sitio porque así se relacionan con todo el mundo.”
Por último, con todo lo que hemos hablado, ¿cómo definiría el centro?. Una visión lo más amplia posible, es decir, basándose en los profesionales que aquí trabajan, en los niño... en general.
“En lo que se refiere a interculturalidad, en su conjunto yo lo definiría como un centro con unas connotaciones muy especiales : tanto por los alumnos que lo componen, a los que ya hemos hecho alusión, como también por los padres. Por el AMPA que es muy participativa, son padres jóvenes en su mayoría, gente con unas ideas muy claras que saben a lo que traen aquí a sus hijos, de profesiones liberales y muy comprometidos con la escuela pública. Que luchan intentando que por el hecho de que estén en la escuela pública no tengan menos que los que estén en la privada. Y todo va en esa línea: padres, maestros y niños.”
Como ha dicho el director, el centro tiene interculturalidad o multiculturalidad, pero no siempre ha sido así, ¿desde hace cuanto tiempo aproximadamente se viene manifestando?
“Yo he estado en etapas diferentes, pero desde el año en que llegué (1997) fue algo que llamaba ya la atención, que había niños de todos los países del mundo. Porque ahora es algo que ya está más o menos extendido por todos los centros pero en aquel tiempo no tanto. Y ahora es un centro que reflejaba bastante bien una multiculturalidad bastante avanzada.”
¿Cómo se enfrenta a esa realidad? ¿Era una experiencia nueva o llevaba muchos años como docente y sabía enfrentar esa realidad?
“Era mi primer año de trabajo, con las oposiciones recién aprobadas; pero bueno, enfrentarme a eso tampoco me supuso nada que no se pudiese afrontar. Con la ayuda claro, de la gente que ya estaba. Porque tanto a nivel de compañeros en el centro, como a nivel de AMPA están todos en la línea de trabajar en ese sentido. Entonces fue fácil, llegar y adaptarse a lo que se estaba haciendo y ahí aportar tu pequeño grano de arena.”
¿En qué consistía ese trabajo?
“Que yo recuerde, en esos primeros años eran sobre todo alumnos árabes, más tarde llegaron de Sudamérica, y por las tardes había talleres para estos niños.”
¿Para estos sólo o en general?
“Para todos en general pero para ellos recuerdo que había clases de español para que se adaptasen lo más rápidamente posible al centro.
Y luego en nuestro trabajo diario del aula, pues intentar sacarle partido a esa riqueza multicultural que tenemos. Tanto que ellos se fuesen impregnando de nuestra cultura que tenemos aquí, como que nosotros ir sacando aspectos de la de ellos e incluirlo en la medida de lo posible en la dinámica normal de la clase.”
Pero eso nos comenta que era ante, en sus inicios, ¿y ahora?
“Ahora más de lo mismo, porque si te estoy hablado de los orígenes donde estábamos todos un poco perdidos. Pues hoy a parte de ese trabajo de aula que ya se ha integrado. Existe el aula de compensatoria que es donde se trabajan más estas cosas. Se programan actividades como las jornadas de interculturalidad. Al margen de muchas otras, que a diferencia de la de hoy, no tienen mucha trascendencia dentro de la comunidad educativa pero que se hacen en el día a día de la clase pero lamentablemente no transcienden como debieran.”
¿Ves que hay respeto entre los alumnos o hay dificultades para que convivan?
“No, porque tanto por el perfil de padres que tenemos en el centro como por el perfil de profesores es algo que se les trata de imbuir a los alumnos.
Yo tengo a los mayores y cuando llegan a mi ese bagaje ya lo traen. Entonces yo veo que los niños, digamos, de aquí de Sevilla, siempre hacen grandes esfuerzos, muchas veces más que los otros para intentar que estos niños no se sientan mal. Los niños que llevan aquí desde cursos menores ya están muy integrados, pero los que llegan más grandes es que les cuesta más trabajo. Ellos, los de Sevilla, intentan desde un primer momento, también un poco alentados por nosotros, pues integrarlos. Los intentamos poner en el punto de vista del otro. Que ellos intenten comprender lo que sentirían si ellos mismos se viesen en esas circunstancias: en un colegio, con una clase nueva, con un idioma nuevo, con un montón de gente alrededor... pues entonces lo intentamos y me consta que lo hacen. Pero que muchas veces, ellos mismos, nuestros niños de aquí de Sevilla se sienten defraudados con las respuestas que le dan los otros. Porque no encuentran el afecto y el cariño que ellos le dan. Porque claro, van a buscar a los otros para incluirlos en juegos, para incluirlos en grupos... y te vienen con respuestas de: no le caemos bien, no quieren estar con nosotros...”
Y eso es la impresión que tienen los niños pero ¿en realidad es cierta esa impresión?
“No lo se. Porque los que realmente manifiestan esas problemáticas son niños que acaban de llegar y tampoco tienen el dominio del idioma, entonces tampoco saben. Y tu tampoco puedes llegar a entender realmente lo que les ocurre porque tu los ves, si tienen caras de agobiados, ves también lo que les gusta pero no te puedes comunicar bien con ellos. Porque lo que hacemos es intuir no somos capaces de hablar bien con ellos.”
Y ante la llegada de un niño nuevo, ¿cómo se actúa? Tiene que ser a principio de curso o pueden incorporarse en cualquier momento.
“Depende ya de la disponibilidad de matrícula del centro, normalmente a principio de curso pero también ha habido casos que han llegado empezado el curso y es más complicado ese proceso.”
Por lo que yo tengo entendido este colegio es en cierta forma una referencia, porque la realidad que aquí se vive no es común. Hace cualquier tipo de colaboración o ayuda a otros centros?
No sabría decirte en ese sentido. No hay ningún tipo de relación establecida formalmente con otros centros.
Cree ¿qué es suficiente todo lo que hacen? ¿Considera que sus esfuerzos dan fruto o por el contrario no resalta nada?
“Hay de todo, los frutos son evidentes cuando los consigues, y la verdad es que te satisfacen cuando observas a niños que llegaron hace unos años y recuerdas como llegaron y ahora los ves totalmente integrados en la dinámica del grupo, siendo muy aceptados y participando activamente.
Y en otros casos es un poco más frustrantes porque ves que es el mismo trabajo, la misma entrega y que no dan los mismos resultados.”
Hay niños de otras culturas, por lo que tienen que hablar otros idiomas, aquí se respeta el idioma? Bueno se respeta no, por supuesto que se respetan pero ellos practican el otro idioma?
“Pues a la hora de hacer actividades se intenta que se hagan cosas en su idioma. Yo te puedo comentar que en mi caso concreto, reconociendo que mi clase es un poco especial porque tenemos niños alemanes e ingleses, que ya de antemano estamos practicando el alemán y el inglés. (Pero ¿usted es experto en alemán o en inglés? Yo soy experto en francés, ni en una cosa ni en otra. ) Y además tenemos los niños inmigrantes. Y ¿la clase de cuantos niños es? De 25, de ellos cuatro son marroquíes, dos de Turquía y dos de Egipto. Entonces intentamos no solo potenciar el alemán y el inglés sino que además lo integramos en el trabajo, por ejemplo educación artística y conocimiento del medio son las áreas donde más salen frases en esos idiomas, que ellos pongan ejemplos, que ellos cuenten, viene gente también al tercer ciclo de primaria una ONG a trabajar con ellos sistemas interculturales una vez al mes. Que nos lo avisan con antelación hacemos un pequeño trabajo previo en el que ellos intentan por un día darle un poco más de protagonismo por un día a este tipo de alumnado.
Además incluso se programan actividades muchas veces con otros cursos del centro, para que los niños mayores, por ejemplo estos árabes, les lean en su lengua materna a otros más pequeños. A veces nos cuesta trabajo porque ellos mismos son los que no quieren pero se intenta. Ellos parecen que se sienten como moneda de cambio, por poderlo decir de una manera.
Por ejemplo en mi clase de este año se ha incorporado una niña árabe que apenas habla ni se comunica pero gracias a otra niña también árabe que habla el español perfectamente intento comunicarme, que la otra haga de enlace pero me cuesta la propia vida.
Y con este ejemplo, ¿con esta niña que se hace? ¿Todo va en su idioma o todo va en el idioma nuevo?
“Todo en el idioma nuevo. Pero no lleva el ritmo de la clase ella va a una hora a educación compensatoria. Por la mañana en el aula de compensatoria y todo lo que es idioma se le trabaja desde ahí. Ella ha empezado leyendo con un método de niños de primero.
Pero con este tipo de niños todo eso queda en un segundo plano, lo primero que nos planteamos es la integración en el grupo y que participe en lo que hacemos. Después ya vendrá todo lo demás, una vez que esté integrada y que pueda trabajar con los compañeros. Yo que trabajo también la educación física, es ahí donde intento plantearles muchos trabajos en grupos y demás.”
Bueno y ¿con la religión qué hacemos? ¿tienen una clase especial de religión o no? Y ¿Cómo se afronta eso si es que sí?
“Pues eso es un tema que aquí en el colegio no ha planteado nunca ningún dtipo de problema. Ellos hacen el Ramadam, por ejemplo, con toda naturalidad, me comentan lo que están haciendo y explicamos en algunas asignaturas algo sobre dicho tema. Pero a ellos, por norma general no les gusta hablar de ese tema, no les gusta sentirse diferentes o llamar la atención en ese sentido. Yo les he hablado más con ellos a nivel particular y luego, pues si ha salido el comentario sí lo hemos hablado en la clase pero sin profundizar mucho en el tema.”
¿Ellos se sientan con quien quieren o la distribución del aula es de una manera concreta?
“En principio yo siempre les doy libertad para que ellos se sienten donde quieren pero no sólo a ellos sino a todo el grupo. Así están integrados: unas veces se sientan con unos y otras con otros. Me gusta mucho que se cambien de sitio porque así se relacionan con todo el mundo.”
Por último, con todo lo que hemos hablado, ¿cómo definiría el centro?. Una visión lo más amplia posible, es decir, basándose en los profesionales que aquí trabajan, en los niño... en general.
“En lo que se refiere a interculturalidad, en su conjunto yo lo definiría como un centro con unas connotaciones muy especiales : tanto por los alumnos que lo componen, a los que ya hemos hecho alusión, como también por los padres. Por el AMPA que es muy participativa, son padres jóvenes en su mayoría, gente con unas ideas muy claras que saben a lo que traen aquí a sus hijos, de profesiones liberales y muy comprometidos con la escuela pública. Que luchan intentando que por el hecho de que estén en la escuela pública no tengan menos que los que estén en la privada. Y todo va en esa línea: padres, maestros y niños.”
Otra fuente de muchísima relevancia y que puede servir de gran utilidad es el libro de Carmen García Pastor: "Educación y Diversidad" editado por Aljibe. Aquí nos hace un recorrido por aspectos formales e informales del currículum, nos plantea para quién son las oportunidades en este momento, nos refeja la realidad sobre educación, escuela y diversidad; es una fuente muy completa, con este libro se puede aprender mucho.
El atrículo: "Utopía de la Homogeneidad"por Jesús María Martínez García (un profesor de secundaria) nos muestra otra postura ante este fenómeno de la diversidad. Lo podemos encontrar en"Cuadernos de Pedagogía/Número: 278/ Marzo. Recomiendo que se le heche un vistazo.
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